17 junio, 2026

Se avecinan pleitos civiles e investigaciones criminales contra Donald Trump cuando pierda el fuero

anticipan exfiscales que en enero se agudizarán los problemas de Trump, una vez que se quede sin la protección como presidente de EU (Fotografía Staff)

Staff El Mirador QR

Estados Unidos.- Desde que asumió el cargo en enero de 2017, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se ha visto asediado por demandas civiles e investigaciones criminales de su círculo íntimo.

Tras la adjudicación de la victoria al demócrata Joe Biden el sábado por los principales medios, es probable que los problemas legales de Trump se profundicen, porque en enero perderá las protecciones que el sistema legal de Estados Unidos brinda a un presidente en ejercicio, anticiparon exfiscales.

Estas son algunas de las demandas e investigaciones criminales que pueden perseguir a Trump cuando deje el cargo.

El fiscal de distrito de Manhattan, Cyrus Vance, quien hace cumplir las leyes del estado de Nueva York, ha estado llevando a cabo una investigación criminal sobre Trump y la Organización Trump desde hace más de dos años.

La investigación se centró originalmente en pagos secretos que hizo el exabogado de Trump Michael Cohen antes de las elecciones de 2016 a dos mujeres que dijeron haber tenido encuentros sexuales con el presidente, algo que este niega.

Vance, un demócrata, ha sugerido en recientes deposiciones judiciales que su investigación se ha ampliado y podría centrarse en fraude bancario, fiscal y de seguros, así como la falsificación de registros comerciales.

Trump afirma que se trata de un acoso por motivos políticos.

El caso cobró fama por los esfuerzos de Vance para obtener ocho años de declaraciones de impuestos de Trump. En julio, la Corte Suprema rechazó el intento de Trump de mantener las declaraciones en secreto y dijo que el presidente no es inmune a las investigaciones criminales estatales mientras está en el cargo, pero podría argüir otras defensas a la citación de Vance.

Expertos legales consideran probable que Vance obtenga finalmente los registros financieros del mandatario.

El Departamento de Justicia dijo que un mandatario en ejercicio no puede ser acusado.

Vance no está sujeto a esa política porque no es un fiscal federal, pero puede que se haya mostrado reacio a acusar a Trump por las dudas sobre si el caso es constitucional, dijo Harry Sandick, un exfiscal neoyorquino.

“Esas preocupaciones desaparecerán cuando Trump deje el cargo”, dijo Sandick.

La investigación es una amenaza para Trump, dijo Corey Brettschneider, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Brown.

El hecho de que hayan emitido las citaciones y hayan litigado hasta la Corte Suprema sugiere que es una investigación criminal muy seria sobre el presidente”, agregó.

Trump podría enfrentarse a un proceso penal puesto en marcha por un Departamento de Justicia dirigido por un nuevo fiscal general.

Algunos expertos legales creen que Trump podría enfrentar cargos por evasión de impuestos a la renta federales, después de que The New York Times informó que el mandatario pagó 750 dólares en 2016 y 2017.

“Tienes todo el material que sacó The New York Times, que aporta todo tipo de indicios de fraude fiscal”, dijo Nick Akerman, abogado de Dorsey & Whitney y ex fiscal federal.

No obstante, advirtió que no es posible saberlo con certeza hasta ver todas las pruebas.

Trump rechazó las informaciones del Times, tuiteando que había pagado muchos millones de dólares en impuestos, pero que tenía derecho a amortizaciones y créditos fiscales.

Un proceso de esta naturaleza sería muy polémico y el Departamento de Justicia podría decidir que acusar a Trump no es de interés público, incluso aunque haya pruebas.

Biden ha abordado esa pregunta con cautela, diciendo que no interferiría con el juicio de su Departamento de Justicia.

En agosto, el demócrata dijo a la Radio Nacional Pública que presentar cargos penales contra su predecesor sería “algo muy, muy inusual y probablemente no muy, ¿cómo puedo decirlo?, bueno para la democracia”.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, tiene una investigación activa de fraude fiscal sobre Trump y su empresa familiar, la Organización Trump.

La investigación de James, una demócrata, comenzó después de que el exabogado de Trump, Cohen, dijo al Congreso que el presidente infló valores de sus activos para ahorrar dinero en préstamos y seguros y los desinfló para reducir los impuestos inmobiliarios.

La Organización Trump ha argumentado que el caso tiene motivaciones políticas. El caso es una investigación civil, lo que significa que podría resultar en sanciones económicas pero no en la cárcel.

Eric Trump, hijo del mandatario y vicepresidente ejecutivo de la firma, tuvo que declarar en octubre por lo que la fiscal general describió como su estrecha participación en una o más transacciones que se están revisando.