
Por Carlos Águila Arreola
Cancún.- Tras 7.5 meses o 30 semanas, el sector hotelero del Caribe mexicano dejó en claro su oposición al Tren Maya tal y como está planteado hoy; incluso, advirtió que habría pérdidas fiscales por 100 mil millones de pesos, por lo que Andrés Manuel López Obrador tendrá que modificar su megaproyecto porque en Quintana Roo no se mueve nada sin la anuencia o complacencia del gremio más poderoso de la región.
En una conferencia para presentar a Javier Aranda Pedrero como director ejecutivo de la Asociación de Hoteles de Cancún, Puerto Morelos e Isla Mujeres, los dirigentes hoteleros de Cancún hasta Tulum acusaron que el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur) ignoró la recomendación de que el ferrocarril corriera por el derecho de vía de las torres de alta tensión en Playa del Carmen.
“No estamos contra el Tren Maya, pero sí ayudaría porque ya se pueden imaginar una obra que tardará entre dos y tres años en la carretera federal, las connotaciones que eso tendría en la movilidad -entre los dos principales destinos turísticos del país por la cantidad de visitantes- y en la recuperación económica del sector”, detalló el líder de la hotelería de la Riviera Maya, Antonio Cháves Palomo.
Añadió que se estima que la recuperación del sector después de una obra de esa magnitud tardaría otros tres años; es decir, por ahí de 2026, -según López Obrador, no echarlo a rodar en 2023 sería un fracaso-, sin contar la transportación de colaboradores, muchos de ellos que viven en Cancún y se trasladan diariamente a Playa del Carmen e incluso hasta centros de hospedaje de Tulum.
Y citó como ejemplo el caso de un mesero que entre a las 06:00 horas para atender un desayuno a las 07:00, viviera en Cancún y trabajara en Playa o Tulum: se calcula que los retrasos en los puntos más álgidos de las obras serán entre cuatro y seis horas: “Tendría que salir a las 12 de la noche de su casa para viajar seis horas, trabajar ocho y otras seis de regreso”.
Tendría que invertir 22 horas diarias en traslados y jornada laboral cuando hoy son 12: “… para que vean la magnitud de la afectación, teniendo en cuenta que venimos de una pandemia en la que todavía hay 250 hoteles cerrados parcial o totalmente; eso (el Tren Maya) traería nuevamente desempleo con otras connotaciones que todos conocemos (inseguridad)”, sostuvo Cháves Palomo.
El directivo dijo que se hizo un análisis del que se desprende que las pérdidas fiscales -si no se regresa al plan original de construir el tren sobre el derecho de vía de las torres de alta tensión paralelas a la carretera Cancún-Tulum- podrían ser de cinco mil millones de dólares, más de 100 mil millones de pesos en recaudación; más de ocho mil millones de pesos por dejar de cobrar el derecho de no residentes (DNR).
“Esas serían algunas de las afectaciones que causarían las obras del Tren Maya como se pretende, aunque se haga un segundo piso para supuestamente no afectar el traslado de colaboradores y turistas sobre la carretera federal Cancún-Tulum. No estamos en contra del tren, sino por dónde se quiere hacer porque se volverá a afectar al sector después de la pandemia que aún no termina”, precisó el hotelero playense.
En tanto, Javier Aranda, exdirector del Fideicomiso de Turismo de Puerto Vallarta, ubicó previamente, al dar lectura al comunicado conjunto de los hoteleros, dos amenazas a mediano plazo: la construcción del propio Tren Maya y una nueva intentona para construir un home port (puerto base o de origen de cruceros).
“Afectará durante tres años como mínimo directamente al empleo, las ocupaciones y las experiencias de turistas y colaboradores; aunque sea elevado, obstaculizará la movilidad en la única vía de comunicación de norte a sur del estado, y de acceso al aeropuerto de Cancún. Además, sacará de mercado a los destinos más allá de Cancún y no se tienen recursos ni un plan de reposicionamiento”, puntualizó.
“Por lo que la postura de la hotelería organizada continúa siendo la de la construcción del ferrocarril de acuerdo al proyecto original por el derecho de vía que hay por donde está las torres del tendido eléctrico de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) que corre paralelo a la carretera Cancún-Tulum porque sería de beneficio para todos”, reiteró Aranda Pedrero.

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