
Por Maricarmen Vélez
Ayer lunes se llevó a cabo un evento por demás relevante en materia de seguridad pública en México y claramente en Quintana Roo, una firma compromiso a través del “Acuerdo para la erradicación de la trata y explotación sexual para proteger a niñas, niños y adolescentes”.
Esta fue la primera firma de este acuerdo que pretende implementar el “Movimiento Viva México”, para disminuir las tasas de delitos en mujeres, niños, niñas y adolescentes. Y es que la entidad se encuentra en la sexta posición con mayor número de carpetas de investigación por el delito de trata de personas con un total de 18 casos durante el año pasado.
Y a pesar de que el documento “fomenta” la disminución del delito, sobresalen datos específicos proporcionados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, donde Quintana Roo presenta números destacables como 966 casos de abuso sexual, los 704 por violación simple, cinco mil 848 por violencia familiar, y las 132 denuncias por corrupción de menores, todos durante el 2021.
Para diciembre del año pasado, el Semáforo Delictivo de México destacó a Quintana Roo en focos rojos dentro de los delitos de secuestro, violación, violencia familiar y feminicidio, entre otros… ¿Pero qué estamos haciendo mal en la entidad?
Quintana Roo por ser frontera ha sido el puente efectivo para la trata de personas, sin embargo el problema se ha expandido a otros igual o peores; por ello, es necesario más allá del discurso, un trabajo real de 360 grados, entre población, familia y gobierno.
Reformar, implementar, sancionar, pero sobre todo PREVENIR debe ser la clave para cualquier gobierno. Estamos a punto de cambiar administración estatal, y también diputados locales, por ello debemos conocer, investigar y reflexionar por lo perfiles idóneos que tengan la capacidad de aminorar los graves problemas que nos aquejan en la actualidad.

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