25 agosto, 2026

| OBSERVATORIO | Rafael Marín y el orden en el sistema aduanero de México 

Que en tres meses el político quintanarroense, Rafael Marín Mollinedo, habría dado un “golpe de timón” en la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).

Sin duda, una labor que podría decirse fácil en la teoría pero que en la práctica no lo es en lo absoluto.

Y es que la presidenta Claudia Sheinbaum decidió traer de regreso a Rafael Marín Mollinedo y ahora, con todo el apoyo de Palacio Nacional y de Hacienda, el director de la ANAM ha comenzado a desmantelar las redes de corrupción en las principales aduanas del país.

Un caso es en Manzanillo y próximamente, Lázaro Cárdenas.

Esto como parte de la “Operación Limpieza” que comenzó con un cambio de mandos en la administración de la estratégica aduana por la que ingresan al país el 44% de las importaciones nacionales de todo tipo, desde precursores químicos para la industria farmacéutica (que también son usados para la fabricación de drogas como el fentanilo), hasta cualquier otro tipo de artículo, sustancia o producto que ingrese al territorio mexicano procedente de cualquier parte del mundo.

Y es que mientras otros apenas toman protesta, “Rafa” Marín ya entrega cifras históricas, moderniza procesos y pone orden en una de las áreas más conflictivas del Gobierno de Claudia Sheinbaum.

Tecnología, coordinación y mano firme.

Desde que Rafael Marín Mollinedo regresó a la Agencia Nacional de Aduanas de México en febrero, la recaudación se cuadruplicó, se cancelaron contratos irregulares por más de 10 mil millones de pesos y se desmantelaron esquemas de contrabando con mercancía subvaluada en cientos de millones.  

Por lo pronto, Rafael Marín a través de la ANAM estaría cumpliendo en el corto plazo para dar un respiro importante a la administración federal.

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