
Por Julio César Solís
Cancún.- El megaproyecto Bosque Real, representa un riesgo inminente en donde se situó el campo de golf de Pok Ta Pok, enclavado en un punto importante e histórico de Cancún. Un plan inmobiliario que, acusan residentes de Pok Ta Pok y especialistas, impactaría gravemente el Sistema Lagunar Nichupté.
Además, generaría un problema de movilidad en el sitio que, actualmente en horas pico -9 de la mañana y entre 5 y 7 de la tarde- presenta congestionamientos vehiculares en los alrededores de los kilómetros 6 y 8 del bulevar Kukulcán.
Bosque Real, el heredero del fallido Península Cancún -desistido en diciembre de 2024- de la empresa Hazama Corporation Desarrollo de Turismo SA de CV, contemplaría el desarrollo de un complejo integral que incluye conjuntos habitacionales, hotel, comercios y servicios.
Y es que la controversia de Península Cancún escaló a nivel público y puso bajo la lupa la transparencia en la gestión de permisos del proyecto inmobiliario. El conflicto específico radica en el uso de un documento que presuntamente autoriza el Plan Maestro del megaproyecto, detonando fuertes contradicciones institucionales.
Durante la tramitación de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) ante la Semarnat por parte de la empresa promotora, se integró un oficio de autorización del Plan Maestro, permiso que presuntamente según reportes de medios comunicación fue emitido y firmado por Armando Lara De Nigris, exdirector general de Desarrollo Urbano de Cancún.
En su momento, ya como secretario de Desarrollo Territorial Urbano Sustentable (Sedetus), Lara De Nigris declaró formalmente que “no recordaba haber firmado” dicha autorización y aseguró que carecía del expediente físico en mano para verificar la autenticidad del documento y que solicitó a la dependencia municipal rastrear el origen de dicha firma.
El proyecto Bosque Real
Bosque Real proyecta la construcción de 1,378 viviendas y 850 cuartos de hotel, sobre una superficie de 57.25 hectáreas, en el que contará con infraestructura, áreas verdes, cuerpos de agua, vialidades internas y equipamiento urbano.
Las torres alcanzarían hasta los 15 niveles de altura.
De acuerdo con la información, la inversión estimada es de 2,000 millones de dólares.
El proyecto fue presentado el pasado 3 de junio al Instituto de Planeación de Desarrollo (Implan) de Cancún.
Oposición de vecinos al proyecto y el no del Ayuntamiento
Los residentes de Pok Ta Pok manifestaron su rechazo a Bosque Real, que les fue presentado el martes, ya que elevará la densidad en ese zona, colapsaría definitivamente los servicios públicos, ya que presentan fallas graves en suministro eléctrico, drenaje sanitario y flujo vehicular.
Argumentaron que existen cuellos de botella imposibles de resolver por limitantes de espacio, como la saturación del bulevar Kukulcán, además de la pérdida de uno de los principales pulmones verdes de la zona.
Los vecinos pidieron acceso libre a los estudios de impacto ambiental y de infraestructura para realizar un peritaje independiente.
Mientras, la secretaria de Ecología y Desarrollo Urbano de Cancún, Nahielli Orozco Lozano, dijo que la reunión fue de carácter estrictamente informativo y no vinculante, además que aclaró que el Ayuntamiento no ha otorgado ninguna licencia de construcción en los 7 polígonos que integran las 57.25 hectáreas del campo de golf.
De hecho, la presidenta municipal, Ana Paty Peralta, rechazó en diversas ocasiones el permiso para esa obra.
La autoridad local precisó que las reuniones del personal del Implan y de Ecología con la empresa desarrolladora y los comités vecinales han sido exclusivamente con un carácter informativo y de mediación para el diálogo, recalcando que estos encuentros no sustituyen, avalan, ni representan ningún tipo de licencia o aprobación gubernamental.
CRONOLOGÍA: Pok Ta Pok y su origen como campo de golf
En 1970, en los inicios de Cancún como ciudad, la leyenda Jack Nicklaus, diseñó el campo de golf en Pok Ta Pok como parte del desarrollo turístico integral de esta ciudad.
En los años 90, el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Foonatur) adquirió y desarrolló el campo de golf como parte del Plan Maestro de Cancún, y en esa misma década Hazama Corporation Desarrollo de Turismo SA de CV, constituida el 5 de noviembre de 1990, obtuvo el activo.
Su objeto social era administrar y operar el campo de golf Pok Ta Pok en Cancún. La sociedad nació exclusivamente como vehículo para la operación del campo de golf y actividades accesorias.
El capital fijo ascendía a 100 millones de dólares representado por 10 mil acciones. Hazama Corporation concentraba prácticamente la totalidad del capital social y el consejo de administración estaba integrado por representantes japoneses.
El control temporal de ese activo fue transferido en marzo de 2004 a Kelly Services, Inc, del polémico empresario Michael E. Kelly, quien, en historia aparte, fue el promotor de Puerto Cancún financiando la obra a través de un fraude masivo en Estados Unidos.
Posteriormente, en una tercera etapa de reestructuración, el 29 de diciembre de 2008 el control quedó concentrado en Controladora Riviera Maya SA de CV, en tanto, Jesús Gabriel Karam Kassab, permaneció como titular de la acción.
Controladora Riviera Maya SA de CV fue constituida en septiembre de 2008 como sociedad tenedora de acciones (holding), cuyo objeto original se orientó a adquirir participaciones y administrar inversiones. Desde su origen participaron Emilio Alberto Gamboa García, Juan Carlos Boullosa, Ricardo Antonio Vega Serrador, Paul Karam Kassab y Emilio Alberto Loret de Mola Gomory.
En 2022, el objeto social de Hazama Corporation se amplió de manera radical para incorporar actividades inmobiliarias, construcción, urbanización, financiamiento, fideicomisos, adquisición y comercialización de inmuebles, dejando de limitarse a la operación del campo de golf.
En 2024, la controladora amplió igualmente su objeto para incluir desarrollo inmobiliario, explotación de campos de golf, servicios turísticos, financiamiento y actividades relacionadas con proyectos inmobiliarios.
Es decir, la secuencia documental muestra una transición consistente de una empresa creada para operar un campo de golf a un esquema corporativo preparado para desarrollar un proyecto inmobiliario de gran escala mediante la adecuación de la estructura accionaria y de los objetos sociales.
El eterno problema de la PTAR
Tal y como sucedió con otros megaproyectos, por ejemplo el Hotel Riviera Cancún de Grupo RIU, el problema que enfrenta la zona hotelera es la insuficiencia en la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR).
La empresa promovente aseguró que construirá una PTAR en un terreno de 12 mil 800 metros cuadrados, donará el predio para una subestación de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), reconstruirá el puente sobre el canal de la laguna y adecuaciones viales con carriles dedicados.
A todo esto, la preocupación es clara: el grave impacto a Laguna Nichupté, afectación a manglares y humedales, saturación de infraestructura y servicios, así como pérdida del patrimonio paisajístico.

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