25 junio, 2024

“No por eso tenemos que matar gente”; Funcionario argentino arremete contra Gobierno de Quintana Roo y acusa que por reactivación económica minimiza la Covid-19

Un funcionario de Salud en Argentina arremetió contra el Gobierno de Quintana Roo por “minimizar” la Covid-19 con respecto a la reactivación económica (Fotografía: Reporte24qr)

Por Carlos Águila Arreola

Cancún,- Desde el cono sur, un funcionario sanitario del Gobierno argentino dio la voz de alarma; una advertencia que el Gobierno de Quintana Roo y sus autoridades turísticas no entienden o incluso minimizan: “Entiendo la economía y el problema de Cancún, es un problema que tenemos todos, pero no por eso tenemos que matar gente”.

En vísperas de las vacaciones, con el semáforo “pintado de Amarillo”, ocurrió el segundo escándalo de estudiantes que regresaron infectados de Cancún a Argentina, luego de que el fin de semana se detectaron 30 jóvenes más contagiados para totalizar 74; el Gobierno estatal suspendió al laboratorio médico que aplicó las pruebas de detección de la Covid-19, un pueril intento de justificación.

El escándalo por los estudiantes argentinos que regresaron de su viaje de egresados con coronavirus, sumó un nuevo capítulo el fin de semana: otro contingente de 50 alumnos regresó, también de Cancún, con 30 contagiados, de acuerdo al portal Pilar a Diario (ciudad del norte de la provincia argentina -estado- de Buenos Aires).

Un legislador de la zona confirmó al medio bonaerense que se multiplican los casos entre estudiantes que visitaron el balneario mexicano de Cancún (en el Caribe mexicano), situación que “ha puesto en alerta a las autoridades sanitarias” de aquel país de América del Sur.

De acuerdo a la información que publicó el portal, los test aplicados al nuevo contingente, al igual que en los casos anteriores, habrían dado negativos. No obstante, al llegar a Argentina, en los controles practicados en el aeropuerto de Ezeiza, más de la mitad del grupo dio positivo.

El fin de semana previo, un contingente de 129 estudiantes regresó de un viaje de graduación, también de Cancún, y del total del grupo 44 habían contraído la enfermedad, situación que puso en alerta a los ministerios de Salud de la Nación, y particularmente a la provincia de Buenos Aires, citó Pilar a Diario.

Uno de los infectados es hijo del vicejefe de Gobierno Porteño, Diego César Santilli, y la periodista Nancy Pazos. El menor ya había tenido coronavirus en agosto, por lo que se convirtió en el primer pilarense en volver a contagiarse, de acuerdo con los datos procesados por la cartera de Salud porteña.

El Gobierno de Quintana Roo, en tanto, informó que suspendió el laboratorio “Marbu Salud” que realizó las pruebas de detección al grupo de estudiantes argentinos que acusan haberse contagiado en Cancún; sin embargo, en la dirección no hay más que dos cortinas metálicas blancas con la leyenda de “Se renta”.

Las autoridades aseguraron que realizan la supervisión tanto de los equipos como la documentación con la que debe contar el centro, consistente en dictamen sanitario; también se investiga conforme al manual de procedimientos y lo establecido en la NOM-007-SSA3-2011 para el funcionamiento de laboratorios clínicos.

Empero, en la dirección de los presuntos laboratorios: lote 1 de la manzana 42, en la súper manzana 51, sobre la avenida Nichupté, de acuerdo con una carta membretada de Marbu Salud, SA de CV, sólo hay dos cortinas en las que se lee que el local está en renta; luego entonces, ¿qué y dónde investiga el Gobierno estatal?

Las autoridades reportaron tener un registro de los laboratorios bajo la vigilancia de la Cofepris (Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios) y los Servicios Estatales de Salud (Sesa) para realizar pruebas diagnósticas sobre la Covid-19, tanto de antígenos como las PCR.

En tanto, tras el primer caso, donde resultaron 44 estudiantes argentinos infectados, la Secretaría de Turismo (Sedetur) estatal, defendió su certificación y protocolos sanitarios para garantizar la protección de residentes, trabajadores, proveedores y turistas, mecanismo que ya falló en dos ocasiones.